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Alimentación

¿Qué es la alergia a la proteína de leche de vaca?

La APLV (Alergia a la proteína de leche de vaca) se trata de una reacción exagerada del sistema inmunitario ante una o más proteínas que contiene la leche de vaca.

Hoy vemos que se dan mucho en lactantes y niños, por eso es importante saber que estas proteínas se pueden transmitir a través de la leche materna si la madre ha consumido productos lácteos.
Evitar la proteína de la leche de vaca en cualquier forma de la alimentación de la madre es el único tratamiento disponible ya que es recomendable que se continúe con la lactancia materna debido a sus efectos beneficiosos, en cuanto a niños que no son alimentados con lactancia materna exclusiva, hay fórmulas modificadas especialmente para bebés y niños con este diagnóstico.
SI hay una sospecha de alergia a la proteína de leche de vaca, se recomienda evitar durante 2-4 semanas los alimentos que contengan leche e incorporar de nuevo.

Si aparecen de nuevo los síntomas, podemos decir con firmeza que el bebé es APLV, y durante la alimentación complementaria (6 meses) hasta los 12 meses, es importante que el bebé tenga una alimentación libre de alimentos que contengan esta proteína al igual que la madre en etapa de lactancia, aunque también hay análisis clínicos que pueden ayudar a confirmar más rápido este diagnostico.

Algunos de los alimentos a evitar son: 


• Leche de vaca entera o descremada, polvo o fluida, y productos elaborados con ella, postres de leche, yogures, flanes, chuños (maicena con leche), salsa blanca, leche condensada, leches chocolatadas, leche deslactosada, helados de crema.
• Cremas lácteas.
• Dulce de leche.
• Manteca y productos derivados o preparados con ella .
• Queso: untables, frescos, blandos, duros, rallados, ricotta, etc.
• Crema de leche.
• Chocolates.
• Alfajores.
• Amasados de pastelería (facturas, masas, tortas, etc). 

Y una última recomendación pero la MÁS importante, la mayoría de los alimentos procesados contienen leche o trazas, entonces es importante también aprender a leer las etiquetas nutricionales de los productos que compramos. 

La mayoría de los niños, no permanecen con este diagnóstico por mas de 2 años, lo que permite la reintroducción de leche de vaca y derivados de manera progresiva y siempre bajo supervisión médica.